En primer lugar, tenemos que entender cuál es la función básica del email. Generalmente se utiliza y se utilizó desde sus comienzos para enviar mensajes textuales relativamente cortos con carácter personal y en algunos casos laborales. Son contadas las ocasiones en que se utilizó este medio para envío de mayores volúmenes de información, es por eso que si las tecnologías disponibles hoy en día se muestran “torpes” para algunos “abusos” por parte del usuario, es por la simple razón de que no están pensados para nada mas que lo mencionado. Estos servicios limitan tanto en peso del envio como en otras cuestiones que veremos a continuación.
Todos usamos algo denominado “Clientes” de correo, algunos llamados clientes webmail, empresas tales como Hotmail, Yahoo, Gmail, Aol, etc. También entran en juego los Softwares como Outlook, Thunderbird, Entourage, Mail (Mac) y otros tantos, estos son los llamados Clientes de Correo Locales. Programas previamente instalados en la computadora del usuario que descargan directamente en el rígido los mensajes. Estos softwares o clientes están pensados, como mencioné anteriormente, desde sus bases para envío, recepción y lectura de emails pero con un carácter personal siguiendo las características de demanda actual. Qué significa esto? Que tanto la recepción como el envío es limitado. Tengamos en cuenta que una persona normal utiliza este medio para comunicarse con amigos, cuestiones laborales y algunas suscripciones de cosas de interés, en volúmenes normales, no debería superar los 30, 40 mails diarios (un numero exagerado, quien recibe y lee mas de 30 mails por día?). En cuanto al envío ocurre lo mismo, está limitado por performance del servidor y por políticas de protección de la empresa, ninguno de los clientes de correo está pensado par hacer envíos masivos, esto significa que NUNCA hay que utilizar una cuenta o cliente de correo para realizar envíos de este estilo, pero igualmente este tema será el centro de otro post.
A raíz de estas cuestiones entran en juego determinados aspectos relacionados a estándares, permisos (políticas) y motores de interpretación de código que por lo general difieren en pequeñas cosas, pueden ser en limitaciones en el peso del email (HTML + Imágenes) como en maneras de interpretar algún detalle estético (CSS). Las diferencias están dadas por políticas corporativas, protección del usuario, tanto de virus, códigos maliciosos y los tan odiados correos Spam. Estas limitaciones, no sólo afectan a la programación del HTML que enviamos sino también al Subject (Asunto) y los recursos gráficos disponibles. De estos y otros elementos va a depender la efectividad de la entrega de los emails y por consiguiente la disponibilidad para la lectura del receptor final.
No veo necesario, por lo menos en este primer post, en seguir ahondando en cuestiones técnicas referentes a la codificación de un HTML. Creo que es mucho más importante dejar en claro que a la hora de pensar en una campaña de email, son muchas las restricciones que tenemos, es así que nos lleva a pensar que la eficacia va a estar dada absolutamente por la capacidad de resolver la comunicación de una manera sencilla. La comunicación debe estar gestada desde un principio para este medio, tal como se hace para un spot publicitario como para una pagina en una revista o diario. Desde el mensaje (forma de redactar, cantidad de caracteres, párrafos, etc) como la cantidad, tamaño, peso y tipo de imágenes. Todo, absolutamente todo tienen que regirse por la simplicidad, la menor cantidad de texto, la menor cantidad de imágenes, la menor cantidad de código en el HTML esto nos garantiza un peso dentro de los parámetros normales permitiéndonos realizar una entrega exitosa.